Fitoterapia: Ajenjo

Fitoterapia: Ajenjo

24 octubre, 2012 10 Por Marilo

De nuevo una entrada de la serie de Fitoterapia, que hace muchísimo que no publico ninguna. Esta vez se trata de una planta usada desde tiempos antiguos, asociada a filtros de amor y pociones de brujería: el ajenjo. Intento dar información útil y comprensible. En ningún caso pretendo inducir a la automedicación o sustituir el consejo médico.

Nombre científico: Artemisa absinthium L.

La planta del ajenjo es conocida desde la antiguedad y ha sido utilizada por numerosas culturas. Se sabe que era conocida en Egipto y que, posteriormente, la usaron los griegos y los romanos como tónico amargo y para combatir la fiebre y los parásitos intestinales.
Durante la Edad Media, el ajenjo pasó a formar parte de numerosas pociones que preparaban las brujas y los hechiceros. Con él se fabricaban filtros amorosos que daban los amantes a sus amadas para que cayeran en sus brazos. El médico, astrólogo y alquimista suizo Paracelso (1493-1591), afirmó que se trataba de una planta que produce insomnio y alucinaciones.
Durante algún tiempo se usó de forma errónea en Francia como antídoto para contrarrestar los efectos tóxicos de las setas venenosas. También fue ampliamente usado como abortivo.
Con el ajenjo, anís, regaliz y otras plantas se elabora una bebida alcohólica, la absenta, conocida como el hada verde, en esta página podéis encontrar algo de su historia. Yo conocí este licor a través de la película Dracula de Bram Stoker, en esta escena:



Uso interno:
Aparato digestivo:
– Malas digestiones: los principios amargos del ajenjo estimulan la producción de la hormona gastrina, lo que da lugar a una serie de cambios destinados a mejorar la digestión de los alimentos.
– Falta de apetito: los principios amargos del ajenjo estimulan el apetito al actuar sobre el hipotálamo y al aumentar los movimientos estomacales. Estas propiedades resultan muy útiles para personas que se encuentran desnutridas o débiles porque generalmente tienen muy poca hambre, tales como niños inapetentes, personas que salen de un periodo de convalecencia o personas anoréxicas. Tomar una infusión de media cucharadita de sumidades floridas por taza de agua media hora antes de las dos comidas principales. 
– Protector hepático: en ensayos in vitro sobre hepatocitos e in vivo sobre ratón, se ha comprobado que el extracto metanólico del ajenjo ejerce un efecto hepatoprotector frente a la toxicidad producida por el paracetamol y el tetracloruro de carbono. Parece ser que este efecto se debe a una inhibición de los enzimas microsomales. 
– Problemas biliares: útil para el tratamiento de la inflamación de la vesícula biliar. Infusión de media cucharadita de planta seca por taza de agua durante 15 minutos. Tomar una taza pequeña sin endulzar antes del desayuno.
– Gusanos intestinales: el flavonoide artemetina le proporciona propiedades adecuadas para eliminar los gusanos intestinales. La alfa-thuyona y la absintina son capaces de eliminar sus larvas. Disolver tres gotas de aceite esencial en un vaso de agua e ingerir.
Osteomuscular:
El ajenjo posee propiedades antiinflamatorias que le confieren su riqueza en ácido ascórbico, clorogénico y salicílico, así como sus flavonoides artemetina y rutina. Por otra parte esta planta posee propiedades diuréticas, por lo que puede incrementar la eliminación de líquidos.
Estas propiedades determinan que los preparados de esta planta pueden resultar útiles en el tratamiento de la artritis reumatoide y de la artrosis al disminuir los fluidos acumulados en las articulaciones y reducir la inflamación; con ello disminuye el dolor y se favorece el movimiento. Infusión de media cucharadita de planta seca por taza de agua durante 10 o 15 minutos, tomar 3 tazas al día.
Tratamiento de las anomalías de la menstruación:
La alfa-thuyona y beta-thuyona poseen propiedades emenagogas, es decir, que favorecen la descarga sanguínea en la menstruación por lo tanto el ajenjo puede utilizarse para tratar ciertas anomalías menstruales como la amenorrea (falta temporal de la menstruación) o la dismenorrea (menstruaciones irregulares). Infusión de una cucharadita de planta seca en un litro de agua durante 5 minutos, dejar reposar 10 minutos y tomar dos tazas diarias desde una semana antes al comienzo de la regla. 

Atención: si se sospecha embarazo NO utilizar el ajenjo, ya que tiene propiedades embriotóxicas y abortivas.



Uso externo:
Problemas de la piel:
– El ajenjo posee propiedades bactericidas, fungicidas y vulnerarias. Todo ello le permite constituirse en un buen remedio contra problemas de la piel como llagas y heridas. Aplicar compresas con el líquido resultante de la infusión de una cucharada de planta seca por litro de agua.

Posología y método de administración:
Se usa la droga pulverizada, infusiones/decocciones, extracto fluido, tinturas.
Se aconseja tomar el ajenjo media hora antes de las comidas.
– De 2 a 6 años: 1/4 de la dosis del adulto.
– De 6 a 13 años: 1/2 de la dosis del adulto.
– De 13 a 18 años: 2/3 de la dosis del adulto.
– De 18 a 65 años: dosis del adulto.
– Mayores de 65 años: 2/3 de la dosis del adulto.  

Contraindicaciones:
– Ulcera péptica y gastritis: el ajenjo podría producir un empeoramiento de la úlcera péptica y la gastritis debido a su contenido en ácido salicílico.
– Embarazo: el ajenjo está contraindicado en el embarazo al tener propiedades embriotóxicas y abortivas.
– Lactancia: el ajenjo está contraindicado en la lactancia por falta de datos que avalen su seguridad.

Interacciones:
Debido a su contenido en taninos puede presentar interacciones con sales de hierro, zinc o plomo, así como con alcaloides.
Por su contenido en ácido salicílico, los pacientes en tratamiento con anticoagulantes orales deberán consultar a su médico o farmacéutico antes de tomar ajenjo.

Utilización en homeopatía: 
El homeopático «Absinthium» se prepara con las flores y las hojas tiernas. Se utiliza contra:
– ataques epilépticos
– convulsiones nerviosas e histéricas

Toxicidad:
El aceite esencial debe considerarse tóxico. Las consecuencias de una intoxicación son temblores, dolores de cabeza, mareos, convulsiones musculares e incluso la pérdida del conocimiento.

 
Fuentes:
Botanical online
Homeopatía general
Red natural
La Herbloguistería
Creasalud
El gran libro de las plantas medicinales, Editorial Everest