Fitoterapia: Agrimonia

Fitoterapia: Agrimonia

8 mayo, 2012 0 Por Marilo

Continuamos con la serie de Fitoterapia, esta vez con la Agrimonia, una planta menos conocida pero muy presente en la flora de la península. He intentado que la información sea útil, clara y comprensible. En ningún caso pretendo inducir a la automedicación ni sustituir el consejo médico.

Nombre científico: Agrimonia eupatoria

La Agrimonia es una planta que se ha usado desde la antiguedad. Los griegos la consideraban una planta medicinal y mágica. En la magia se usaba para neutralizar los embrujos. Medicinalmente se ha utilizado especialmente para detener la sangre y curar las heridas.
En la Edad Media fue ampliamente utilizada para curar las heridas de las armas, de ahí que también se la conoce como «hierba de las heridas».
La capacidad hemostática de esta hierba, es decir, su poder para contraer los tejidos y detener la salida de la sangre se reconoce en el nombre de «mermasangre». 

Uso interno:

La capacidad medicinal de la agrimonia se debe principalmente a su riqueza en taninos catéquicos y elágicos. Los taninos poseen principalmentepropiedades astringentes, antiinflamatorias y vulnerarias. Estas propiedades resultan muy útiles en el tratamiento de los siguientes trastornos:
Diarrea: infusión de una cucharadita de hojas y flores secas por taza de agua durante 15 minutos. Beber dos tazas al día.

La agrimonia se ha considerado desde siempre un buen remedio para la vesícula biliar. Posee propiedades coleréticas, de esta manera, esta planta es capaz de incrementar los jugos biliares. Así mismo, presenta propiedades colagogas, es decir, favorece la expulsión de la bilis al aumentar las contracciones de la vesícula biliar, por lo que favorece las digestiones. Beber un par de tazas al día de la infusión de una cucharadita de flores secas por taza después de las comidas. 

Uso externo:

Además de poseer propiedades antiinflamatorias y vulnerarias, la agrimonia contiene componentes antibacterianos, antifúngicos y analgésicos. Debido a su composición la agrimonia resulta una planta muy útil como remedio eficaz en el tratamiento externo de algunas dolencias de la piel y las mucosas como:
Anginas y faringitis: la agrimonia ayuda a eliminar la infección, disminuir la inflamación y paliar el dolor. Decocción de una cucharada de hojas secas por taza de agua, añadir miel y realizar gargarismos con el líquido resultante todavía caliente.
Ronquera y afonía: los gargarismos con agrimonia han sido utilizados por profesionales de la voz para mejorarla, proporcionándole más potencia y evitando la ronquera y la afonía. Realizar gargarismos con la infusión de una cucharada de hojas secas por taza de agua.
Aftas bucales y gingivitis: realizar enjuagues con el líquido resultante de la infusión anterior que también será muy útil como colutorio  tras el lavado de dientes.
Heridas: la agrimonia es un vulnerario excelente en la curación y cicatrización de heridas. Machacar unas hojas frescas y aplicar en forma de compresas sobre la herida.
Golpes y contusiones: gracias a sus principios activos analgésicos y antiinflamatorios la agrimonia resulta útil para mejorar las molestias en estos casos. Echar 70 gotas de extracto fluido por litro de agua y aplicar sobre la zona afectada mediante compresas.
Varices: debido a sus propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes la agrimonia resulta útil en el tratamiento de las varices. Realizar una decocción de 10 cucharadas de hojas y flores secas por litro de agua durante 30 minutos y aplicar el líquido resultante sobre la zona con varices.
Dermatitis: En el caso de la dermatitis el uso de la agrimonia ayuda a mejorar el estado de la piel y disminuye considerablemente la sensación de picor. Realizar una decocción de una cucharada y media de hojas secas por taza de agua durante 5 minutos y aplicar el liquido resultante en una compresa empapada sobre la zona afectada.
Conjuntivitis: los colirios preparados con esta planta son muy útiles en el tratamiento de la conjuntivitis.

Posología:
– De 2 a 6 años: 1/4 de la dosis del adulto.
– De 6 a 13 años: 1/2 de la dosis del adulto.
– De 13 a 18 años: 2/3 de la dosis de adulto.
– De 18 a 65 años: dosis del adulto.
– Mayores de 65 años: 2/3 de la dosis del adulto.

Contraindicaciones:
– Úlcera péptica: la agrimonia puede producir un empeoramiento de la úlcera péptica debido al efecto ulcerogénico de los taninos.
– Gastritis: la agrimonia puede producir un empeoramiento de la gastritis debido al efecto ulcerogénico de los taninos.
– Embarazo y lactancia: la agrimonia no debe usarse durante el embarazo y la lactancia debido a la ausencia de datos que avalen su seguridad.

Advertencias y precauciones especiales de uso:
No se han descrito. 

Embarazo:
Categoría B, lo que implica que se han realizado estudios sobre varias especies animales, utilizando dosis varias veces superiores a las humanas, sin que se hayan registrado efectos embriotóxicos o teratogénicos; sin embargo, no se han realizado ensayos clínicos en seres humanos, por lo que el uso de la agrimonia sólo se acepta en caso de ausencia de alternativas terapéuticas más seguras.

Lactancia:
Se ignora si los componentes de la agrimonia son excretados de forma significativa con la leche materna y tampoco se conocen los efectos en el niño. Es por ello que se desaconseja la ingesta de agrimonia mientras dure la lactancia.

Efectos sobre la capacidad para conducir y usar maquinaria:
No se han descrito.

Reacciones adversas:
No se han descrito reacciones adversas a las dosis terapéuticas recomendadas. A altas dosis, en tratamientos crónicos o en individuos especialmente sensibles se pueden producir reacciones adversas:
– Digestivas: la agrimonia puede producir raramente gastralgias, gastritis, úlcera péptica y estreñimiento debido a la presencia de taninos.


Sobredosificación: 
No hay datos disponibles.

Fuentes:

Botanical online
Portalfarma