Preocupada
y mucho. Desde hace un tiempo P. ha dejado atrás las típicas rabietas de frustración para dar paso al «voy a poner a prueba tu paciencia» y si bien las otras rabietas las pasamos razonablemente bien, esta fase saca lo mejor y lo peor de mi. Se que tengo mucha tarea conmigo, que tengo que trabajarlo, pero se me acaban las estrategias y no se que hacer. En casa no tenemos demasiadas normas, y las que tenemos son para garantizar el bienestar de todos los miembros de la familia, una es muy clara: «no se pega», pues bien, P. saca la mano a paseo que es un gusto, yo que soy de carácter bastante explosivo y de guantazo fácil tengo que hacer un esfuerzo tremendo para no arrearle (pero vamos, que soy de guantazo fácil con todo mi entorno pero no arreo a nadie), yo me pongo en su lugar, intento empatizar, pero en ocasiones me cuesta, Entiendo, aunque no comparto, que cuando las cosas no salen como el quiere nos pegue, es su forma de expresar su frustración y tenemos que trabajar formas de manejar la frustración que no sea pegando, lo que me descoloca totalmente es cuando haces lo que él quiere y encima te atiza. Un ejemplo, el otro día salimos por la tarde a dar un paseo, porque con el calor que hace no se puede salir a otras horas y me gusta que tomen el aire un poquito, pero tampoco tenemos demasiado tiempo porque hay que bañarse, cenar,…nada más salir del portal P. se tira al suelo «venga cariño, levántate y vamos a dar un paseo» como respuesta P. se arrastra , en fin, son cosas de niños, llevamos un cuarto de hora tirados en el portal intentando convencerle de dar un paseo con mil historias: «vamos a hacer una carrera», «vamos a contar baldosas»,… pero P. no lleva intención ninguna de moverse. Como en esta familia somos 4 y su hermano también tiene que dar un paseito, la abuela (que nos acompañaba) se adelanta con A., entonces P. pide brazos, vale le coge papá, le arrea, no quiere papá, quiere mamá, vale, le cojo y me arrea «P., mi vida, no me pegues, sabes que a mama no le gusta que la peguen» «¿por qué mamá?» «mi vida, por que a ti no te gustaría que mamá te pegase verdad?» «si me gustaría» (mi pensamiento: «bien, se nota que no sabes lo que es»), «no cariño, no te gustaría, por eso no se pega» no he terminado de decirlo y ya me ha arreado otra, «P. si me vuelves a pegar vas andando», risas y guantazo, vale, vas al suelo, P. se agarra y dice que le coja, le digo que no, que me estaba pegando y me empieza a pegar y a decirme que le coja, al final, le coje mi marido que ya iba bastante escasito de paciencia, P. se pone a medio llorar y le pega fuerte, le hace daño, yo, para evitar que mi marido pierda la paciencia, le vuelvo a coger y me pega un cabezazo, le digo que por favor, que pare ya, se rie y me da otro cabezazo cerca del ojo, me hace daño y ahí perdi los nervios y le dí lo que en mi época se conocía como chopito (un golpecito en la frente), él se sorprendió y se puso a llorar y yo me sentí la peor persona del mundo, le pedí perdón mil veces, a él se le pasó enseguida pero yo no quiero olvidarlo, NO SE PEGA y me horroriza no haber tenido otro recurso más que pegarle yo a él.
Claro, el resto del mundo lo achaca a celos, pero a su hermano le trata mejor que a nosotros, le pega de vez en cuando pero su hermano a él también y es por juguetes o por marcar el espacio, vamos, cosas que considero de lo más normal entre hermanos y más aún si son pequeños y no saben cómo expresar las cosas.
En fin, perdonad por el rollo pero necesitaba soltarlo, y si conocéis alguna estrategia, algo que se pueda hacer, por favor, no dejéis de comentar porque cualquier ayuda a esta situación será bienvenida, porque no quiero pegar a mis hijos, no quiero convertirme en ese tipo de persona que necesita pegar para educar, quiero que mis hijos hagan las cosas porque crean que están bien, no por miedo, quiero criar personas libres, respetuosas y felices.
Uff, qué mal. Mi Pequeñín pega a su hermana, la da pellizcos, la muerde, la sujeta de la camiseta y no había manera, ni por activa ni por pasiva y es que no la deja en paz.
Al final hemos decidido que su hermana se lo diga directamente: "Pequeñín no se muerde" y le da muy despacito en la mano, apartándosela. Ya te contaré cómo resulta, acaba de empezar a hacerlo y defenderse ella.
Seguro que os va bien, porque además entre ellos es algo más normal. P. y A. se pegan, se quitan las cosas. Yo hay cosas que puedo entender, aunque no me parezca bien que se peguen, pero claro, cuando estás haciendo lo que quiere y encima te clava una leche…o_o
Un besazo preciosa, y espero que se pase la racha de que Pequeñín pegue a Bichito.
Yo soy como tú, a mí si alguien me pega (me ha pasado toda la vida), mi primera reacción es soltar un bofetón. Por suerte, sé controlarme, pero es lo que me sale de dentro, defenderme. No me gusta, pero es así. Y con Peque me pasa lo mismito que a ti (aunque no está en una fase tan explosiva, pero también le va sueltita la mano). No creo que haya una fórmula milagrosa, sólo un extra de paciencia y si ves que estás al límite, intentar que otra persona se encargue de él (lo sé, difícil). Con Peque sí que funcionan bien las maniobras de distracción, pero hay días que todo cuesta. Ánimos!
Hola Mo!
Suelo estar con los peques yo y puntualmente se quedan con mi madre (vivimos al lado) para que yo haga la comida o ponga una lavadora (si no, no hay manera). Por la tarde está su padre, pero llega al límite bastante antes que yo :(.
Las maniobras de distracción funcionan a veces, pero no siempre, y a mi me descoloca su fase de te pego siempre (no solo por frustración).
En fin…paciencia.
Gracias por comentar. Un besazo!
Huy, como me suena esto…ya veo que de autoculpa y perdidas de papeles está la semanita. Qué te voy a decir yo! que creo que la fórmula es esa, la paciencia y la constancia. Esto de pegar es una etapa más. Se lleva mal. David se llevó una temporada haciendo eso. Se tiraba al suelo, no conseguíamos negociar con el de ninguna forma, nos pegaba por todo. Eso ahora ha pasado, ya se puede negociar con el, dialogar, convencerlo o no. Ya no pega por todo como antes. Ahora lo hace a veces pero casi como juego, sin ser muy consciente de que no es un juego. Muchas veces para llamar nuestra atención y que le prestemos atención. Total, que no es de un día para otro pero todo pasa.
Un besito
Hola guapa!
Antes de tu post del otro día ya había leido varios acerca de que David pegaba, incluso había pensado escribirte un mail para ver cómo lo estabáis gestionando. Mis dos peques son bastante demandantes, pero cuando están solo conmigo parece que se conforman, es cuando hay más gente cuando los dos quieren más, pero claro siempre quieren más de mi y yo no me puedo dividir. Aún así, lo que peor llevo es cuando pega sin que haya un motivo aparente para estar frustrado. En fin, me pondré modo zen y respiraré.
Un besazo!
A veces no queda más remedio que demostrarle a la criatura que cuando te pegan duele.Y eso no es "educar pegando", es sencillamente mostrarle qué pasa cuando recibes lo que has dado.¿Te has defendido, harta de que el niño te use como punching-ball?pues vale, no será un método pedagógico perfecto, pero tampoco es para que te sientas la peor madre del mundo,ni para que le pidas mil perdones.Un niño que sabe que sus padres ñe quieren que se siente seguro, puede tolerar de vez en cuando métodos expeditivos…y ha de saber que mamá tiene un límite de paciencia,y que es una persona, y como tal, que se equivoca, que se cansa..y que está en su derecho de que le pase eso…cuidado con querer ser perfectos.Leí una vez que no hay nada peor para un niño que tener padres perfectos, porque no puede medirse con ellos…
Hola Núria! Gracias por comentar. No intento ser perfecta, ni mucho menos, ni tampoco quiero que lo sean mis hijos, quiero que nuestro mundo sea feliz por otras causas. Creo que si le debo pedir perdón a mi hijo porque no he estado a la altura de las circunstancias y porque no me parece coherente decirle a un niño que no se pega y pegarle yo. Está claro que no voy a dejar que me peguen, quiero que mis hijos aprendan con el ejemplo y para que aprendan a respetarse tengo que enseñarles cómo se hace y respetarme yo y ahí entran muchos factores además de no dejar que me peguen. Me sabe mal haberle pegado no porque le queden secuelas ni traumas (que no puedo ver el futuro) si no porque creo que merece el mismo respeto que merezco yo y no quiero perdérselo (al igual que no me gustaría perdérselo a mi marido ni que él lo hiciera conmigo). Se que mi hijo sabe que tengo un límite de paciencia pero tiene 3 años y no siempre actúa como a mi me gustaría.
Besos!
No te preocupes Yo Misma. Lo que le pasa a tu hijo es normal, seguro que lo sabes. Rebeldía, ponerte a prueba, no medir las consecuencias, llevarlo todo al límite… supongo que está experimentando. A mí en estos casos sólo me salen frases tipo: "¡la madre que los parió!".
Recursos hay, y los conoces y los utilizas, pero es que no sirven siempre. Sólo queda repetir las coss mil veces y como dicen más arriba armarse de paciencia. Leo empieza ya a hacer cosas de éstas, y no tiene ni dos años. Si está así hasta los 3 me suicido!!! 😉 Yo le digo que no se hace, que hace daño, que eso está mal… lo de siempre. Poco más se me ocurre. Ah, y ahora voy a empezar a tener en cuenta lo del refuerzo positivo. Si "se porta bien", si jugamos tranquilamente, si me acaricia… pues decirle que qué bien estar así con él, qué gusto, sin pegar que es mejor, aplaudirle…
Ánimo y no te tortures, mujer, que lo que has hecho no tiene ninguna importancia, y te lo digo conociéndote!
Hola tesorete!
Yo también he usado el refuerzo positivo y además siempre intentamos que esté bien y sea feliz, pero hay veces que no podemos. Habrá que armarse de paciencia y pensar que es una etapa y que pasará. Lo que pasa es que A. apunta maneras y me da pánico que termine uno y empiece el otro.
Un besazo y suerte mañana!
Ainss qué momentos más difíciles, como dicen la paciencia es la madre de la ciencia, pero mira que cuesta en ocasiones, ahora Ernesto está empezando con rabietas y nos cuesta un montón y no pega pero le ha dado por lanzar cosas y si son de metal o plástico duro, uffff. Mucho ánimo y paciencia. Te escribo también para decirte que el imán lo compré en una tienda que se llama azarbe, no se si es franquicia o no y se llama akros educativo (bandas magnéticas autoadhesivas) por si te es más fácil encontrarlo. Te he escrito aquí por si acaso no lo veas en mi blog, siento la tardanza en contestar. Muchos besicos y me alegra conocer tu espacio.
Pues si, son momentos duros y tenemos que crecer y cambiar con ellos. Es un aprendizaje por parte nuestra y de nuestros peques.
Gracias por lo de los imanes, a ver si los encuentro.
Un besazo!
Bueno la verdad es que para esto, como para la inmensa mayoría de cosas importantes en la vida no hay recetas. Lo que está claro es que tú eres una buena madre y tienes todo el derecho del mundo a equivocarte y rectificar. Este dossier quizá pueda darte algunas ideas: http://www.amabizia.asociacionespamplona.es/files/23-7405-document/como_hablar_para_que_los_ninos_escuchen.pdf?go=3d7fa7fcaa728fb822ea953b7ad8fe572754e9e6e912430575ee53cb3e9860bfa5b4dc1a85c8a18a0abb7149132897ce8d58c8d349655ee7 Me lo pasó Mamá Contracorriente y creo que puede ayudar en algunas situaciones. En cualquier caso ya ves que no estás sola en este camino. No es fácil aunque seguro que sí muy gratificante.
Un besito.
Hola preciosa!
Pues tengo ese libro, la segunda parte y el libro del psicólogo con el que iban a clase. Me los he leído, igual que a Carlos Gonzales, Rosa Jové y otros tantos e intento aplicar muchas de las estrategias que proponen, dentro del contexto de mi familia y de las situaciones. Se que es una etapa y que pasará, pero a ratos se me hace duro y me parece que me estrello contra un muro. Menos mal, que como dices no estoy sola en el camino.
Gracias por acompañarme.
Un besazo.
Ay corazón, que te leí esta mañana y no he podido pasar por aquí hasta ahora. Somos humanos y es normal que nos desesperemos, que no sepamos qué hacer… no tenemos la llave de oro ni la varita mágica y supongo que tenemos que intentar llenar nuestros bolsillos de sacos de paciencia a maaares. Cambiar el chip en algunos momentos ayuda, pero creo que a cada uno le irá bien una cosa, e incluso dependerá del momento. Son etapas y pasarán y entiendo la frustración y la impotencia de ese momento.
Espero que pase pronto y sobre todo, que no vuelva, que a nosotros, a veces nos vuelve un poquito de esta etapa, ainsss.
Muuuchos Besotes Solete!!!.
Hola preciosa!
Mira yo cuando contesto ;-b. Se que es una etapa y se que no lo hace con mala intención y se que mucha parte del problema es mío porque me frustro muchísimo cuando no entiendo por qué hace las cosas. En fin, seguiremos aprendiendo día a día, y cruzaré los dedos para que pase pronto esta fase.
Un besazo!
Como se charla en este blog! Te felicito por la familia virtual que estás armando! En cuanto a los golpes y contrariar y esas cosas; lo que estamos haciendo con C. (que parte de sus dificultades es que no entiende que los demás sufren cuando él pega), es decírselo una vez, llamarle la atención, y luego dirigir la atención a otra cosa. Como que si lo sigues retando estás entrando en su círculo de desafiarte todo el tiempo. Y si por eso se tiene que quedar sin upa, y por eso se tira al piso, pues esperar, y esperar… que se les pasa. Lo anterior me lo han contado, esto es de mi cosecha personal, jiji, pero si no quiere ir de paseo, y hay otros adultos para salir con el peque, pues capaz quedarte con él en la casa? y hasta capaz que se da cuenta que no es eso lo que realmente quiere, y luego pueda salir a pasear más tranquilo… Uff, que los golpes son feos. Y tristes. Lamento que te hayas sentido mal, serán pocas las que están libres de eso, pero es bueno saber que es un camino que no queremos recorrer. Un abrazo grande!
Hola preciosa!
El problema no es que no quiera algo, es que quiere y no quiere y que justo hace lo que quiere y te arrea y claro, a mi me descoloca. Gracias por tus consejos y por formar parte de mi familia virtual.
Un besazo!
Uf, sin duda un situación difícil, frustrante y estresante.
Minerva nos ha empezado a pegar o morder no hace mucho, pero tampoco lo hace con mucha frecuencia, y por ahora no lo llevamos mal, porque no insiste mucho, espero que siga así, aunque según contáis no se yo.
Entiendo perfectamente que perdieras los nerviosos, pero supiste rectificar y pedir perdón, y eso tu hijo lo agradece y también aprende con ello. Eres una madre estupenda.
No se si conoces el libro "Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y como escuchar para que sus hijos le hablen", me gustó mucho, pone ejemplos y pautas, muy interesante. Siempre lo recomiendo.
Un besazo
Hola guapísima!
Me he leído ese, el siguiente y el que hizo el psicólogo con el que iban a clase. Es cierto que están muy bien y dan muchas estrategias, yo también lo recomiendo siempre.
Se que mi hijo aprende cuando le pido perdón, pero se que entiendes perfectamente que esa no es la forma en la que le quiero educar.
A. también pega, y mucho, pero al ser más pequeño es como si nos lo tomásemos mejor. ¿Es más difícil la crianza con apego cuando crecen?
UN besazo y gracias por estar ahí.
Yo también me planteo si es más complicado según van creciendo, supongo que nos enfrentamos a retos más grandes. Pero estoy segura de que merece y merecerá la pena, tanto por ellos como por nosotros.
Un besazo
Lo de que merece la pena, eso seguro.
Besos!
Anda, pero si veo que ya te lo han pasado por pdf el libro, qué bien, me lo guardo.
Besitos
;-b.
Muacs!